¡Cuéntanos!
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En el caso de AEMA, nos enfrentamos a un punto de partida que muchas organizaciones comparten: la necesidad de entender, más allá del ruido, qué puede aportar realmente la inteligencia artificial a su operativa diaria. Nuestro rol no fue “implementar tecnología”, sino acompañar en un proceso de comprensión, priorización y diseño de hoja de ruta para que el equipo pudiera tomar decisiones con criterio y autonomía.
Desde Artefacto planteamos el proyecto como una colaboración cercana: diseñar junto al equipo de AEMA un proceso de aprendizaje y planificación que sentara las bases para una adopción de IA sostenible y conectada con su propósito. Más que hablar de herramientas, trabajamos en definir una metodología de uso responsable, realista y alineada con los objetivos de negocio y de impacto.
AEMA nos pidió ponerse al día en el uso de inteligencia artificial: entender qué era relevante para su contexto, qué procesos podrían optimizarse y cómo estructurar un primer roadmap de implantación. Partían de un escenario habitual: muchas oportunidades sobre la mesa, pero sin claridad sobre por dónde empezar y cómo hacerlo sin generar dependencia externa o sobrecarga tecnológica.
Aunque el proyecto sigue en desarrollo, AEMA ya ha conseguido:
El verdadero impacto, sin embargo, está en el cambio cultural: el equipo pasó de la curiosidad y la saturación informativa al criterio y la acción con propósito.
El acompañamiento a AEMA refuerza nuestra convicción de que la transformación digital (con o sin IA) empieza por las personas y se consolida cuando los equipos sienten el proceso como suyo. En Artefacto creemos en este tipo de proyectos: donde el conocimiento se comparte, las decisiones se basan en evidencia y el resultado es una organización más preparada, eficiente y humana.
«La empresa Artefacto Studio proporciona soluciones a medida y rigurosamente actualizadas en un mundo digital en constante cambio.»
— Xavier Pérez Duran, Coordinador general de AEMA