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El contrato ágil de Artefacto Studio

La realidad líquida de Bauman ya es una experiencia que no sólo ocupa las empresas dependientes de hábitos de consumo tecnológicos, sino que afecta a cualquier modelo de negocio, por tradicional que sea. Evidentemente el catalizador y mejor evangelista de los beneficios de la transformación digital ha sido la Covid-19, y todo el mundo ha formado parte.

Es ahora cuando empezamos a plantearnos adoptar "el agilismo" en todos los procesos y proyectos, tanto internos como externos, que a veces implica apalancarse en proveedores o colaboradores con los que establecer una relación contractual.

Y aquí empieza el problema: no podemos seguir metodologías ágiles si el contrato que nos une nos limita a un marco, un presupuesto y un tiempo fijo. Aquí aparece el contrato ágil, en el que se establece una primera fase acordada de descubrimiento y a partir de ahí, se diseñan múltiples fases según las necesidades del momento para generar valor constantemente.

En Artefacto fuimos al origen de todo: el manifiesto ágil y allí encontramos una de las máximas que nos da una fórmula de contrato adaptable y útil para la generación de valor constante:

Colaboración con el cliente en la negociación del contrato

Por lo tanto, nuestros contratos se basan en 3 fundamentos:


  1. ¿Exploramos juntos? Análisis de la construcción de un marco común de oportunidades, objetivos y requisitos.
  2. ¿Qué hacemos este mes? Determinamos cuáles son los objetivos para las próximas semanas dentro del presupuesto establecido y en base a las nuevas necesidades descubiertas.
  3. ¿Hay iterar? Lo decidimos juntos. Sí, el mundo cambia, las necesidades y sobre todo los conocimientos adquiridos durante el desarrollo nos obligan a repensar las direcciones. ¿Qué hacemos? Nos pasamos horas discutiendo si un detalle en particular estaba incluido en el briefing? Si se trata de un cambio de especificación o un error de implementación? Mejor en la siguiente planificación reconocemos esta acción o funcionalidad y la resolvemos. ¿Verdad?

Es por eso que necesitamos clientes colaboradores, por lo que empezamos por este requisito. Si no, sorry not sorry, pero nuestros artefactos no son para ellos.

Todo sobre una lista de tareas abierta y transparente con una visión clara del esfuerzo previsto y el real para ajustarnos según nuestros principios de relación con los clientes con dos cláusulas muy cool: "Money for nothing" y "Changes for free".

Este formato funciona para los sponsors (compradores) de nuestros artefactos.
El reto? Adaptarlo a la visión de un equipo legal que no entiende que un miembro de su empresa quiera comprar algo que todavía no sabe qué es!

Aquí estamos, trabajando y demostrando que abrazar el futuro sin saber qué nos depara es, sí, nuestra nueva normalidad, donde el Future Proof está en juego y en un futuro que está presente.

Cuéntanos!